La trayectoria tributaria de Iván Cepeda en el Senado tiene un patrón sin matices: vota en contra cuando el proyecto viene de un gobierno de derecha y vota a favor cuando viene del Pacto Histórico. Las razones RZ-0531, RZ-0497, RZ-0562 y RZ-0630 dejan constancia de su oposición a la ley 1943 de 2018 del gobierno Duque (declarada inexequible por la Corte en la sentencia C-481 de 2019 por vicios de trámite) y al proyecto de Solidaridad Sostenible del ministro Alberto Carrasquilla, retirado el 2 de mayo de 2021 tras el estallido del paro nacional iniciado el 28 de abril.
El giro llega con la Ley 2277 de 2022, primera reforma tributaria del gobierno Petro. Las razones RZ-0496, RZ-0540, RZ-0581, RZ-0631 y RZ-0837 confirman que Cepeda votó afirmativamente en cada debate del Senado, incluida la plenaria del 3 de noviembre de 2022. El paquete elevó tarifas marginales para personas naturales de altos ingresos (RZ-0569), creó un impuesto al patrimonio permanente, gravó dividendos y bebidas azucaradas, y añadió una sobretasa al carbón y al petróleo.
Cepeda no solo aprobó la sobretasa al sector extractivo: la defendió desde la tribuna del Canal del Congreso (RZ-0541, RZ-0731), argumentando utilidades extraordinarias del sector por los precios internacionales. La Corte Constitucional declaró inexequibles componentes de esa sobretasa en la sentencia C-489 de 2023 y pronunciamientos posteriores (RZ-0527), tras haber pasado el paquete completo con su voto en plenaria.
El recaudo efectivo de la Ley 2277 quedó por debajo de las proyecciones del Ministerio de Hacienda en 2023 y 2024 según los reportes de la DIAN, brecha que el Comité Autónomo de la Regla Fiscal vincula al deterioro fiscal posterior y a los recortes de gasto (RZ-0923). La lectura conjunta del corpus muestra a un senador que ejerció su voto como bancada disciplinada del Pacto Histórico durante el trámite tributario más relevante del cuatrienio, sin desmarcarse de los componentes que la Corte tumbó ni de las metas de recaudo que después no se cumplieron.
