Razón
0294
Cepeda originó el proceso contra Uribe que terminó investigando manipulación de testigos
La denuncia de 2012 sobre presuntos nexos paramilitares derivó en un proceso que se invirtió contra el denunciante inicial.
El hecho
En 2012 Iván Cepeda denunció presuntos vínculos del expresidente Álvaro Uribe con paramilitares. La Corte Suprema, tras revisar la prueba, archivó la denuncia y abrió en 2018 investigación contra Uribe por presunta manipulación de testigos en ese mismo expediente. El caso sigue vigente en la Fiscalía y los tribunales.
Análisis
El proceso es jurídicamente complejo y ha sido instrumentalizado por todos los bandos. Lo que pertenece a esta categoría es que Cepeda construyó parte de su identidad política sobre denunciar vínculos paramilitares y al mismo tiempo cultivó interlocución con la guerrilla. Esa asimetría de severidad frente a actores armados de distinto signo es un dato político de primer orden. El votante tiene derecho a leerlo.
La simetría en la denuncia de violencia ilegal es un principio liberal-democrático básico. Un senador que ha sido riguroso con un actor armado y permisivo con otro envía un mensaje sobre cómo entiende la legalidad. Esa lectura selectiva tiene consecuencias sobre cómo se concibe el Estado y sobre qué tipo de paz se construye. Un demócrata centrista que valora la igualdad ante la ley puede ver en esa asimetría motivo suficiente para meditar el voto, sin necesidad de comprar el discurso uribista.
Fuentes
Razones relacionadas
Tres del expedienteVisitó cárceles para entrevistar a paramilitares de Justicia y Paz
Como parte de su trabajo contra Álvaro Uribe, Cepeda visitó penales colombianos y estadounidenses para hablar con exjefes paramilitares.
Leer razónLa Corte Suprema descartó los archivos de Reyes como prueba penal en 2011
La Sala Penal consideró que la cadena de custodia se rompió y por eso el material no es prueba en sentido jurídico.
Leer razónCepeda ha sido tibio con las víctimas de la guerrilla en debates de restitución
Su énfasis ha sido las víctimas del Estado y del paramilitarismo, no las de las FARC ni el ELN.
Leer razón